15 nov 1998

Carta desde la Misión (07) – Que los cañaverales proclamen la gloria del resucitado

0 Comment

Queridos amigos de la misión.

“Recuerda Señor que tu ternura y tu misericordia son eternas” (Salmo 24).

Cuaresma en la misión: también aquí ha empezado la Cuaresma. Por estos campos y bateyes la ceniza y el corazón quebrantado indican que algo nuevo está naciendo, de la misma manera que milagrosamente ha vuelto a retoñar la caña después del huracán. A través de signos muy humildes, casi imperceptibles, Dios Padre nos quiere preparar al sacrificio de su Hijo en el Gólgota de la pasión redentora.

Quizá os ocurra a vosotros como a mí, donde quiera que leáis esta carta, que a veces parece, por lo mal que está el mundo, como si la cruz no hubiese servido para nada. Miramos lo que nos rodea y nos preguntamos si este era el plan de Dios para la humanidad, para la Iglesia, a las puertas del tercer milenio.

Este tiempo santo nos invita a actualizar la fe bautismal cuyas promesas renovaremos la noche de la Vigilia Pascual. Somos llamados a examinar nuestra esperanza teologal: ¿en qué o en quién he puesto mi esperanza? No nos vendría mal a todos un serio examen de nuestra esperanza de conversión, nuestra esperanza de alcanzar la santidad a la que el Padre desde toda la eternidad nos ha llamado. ¿De verdad me creo que estoy llamado aquí y ahora a la santidad? ¿Soy capaz de mirar a cada persona con la mirada de Dios que la ha creado para ser santo? Creerse o no creerse que estamos llamados a la santidad, creerse o no creerse que cada persona que pasa a mi lado está llamado a la santidad es fundamental para que la cruz redentora de Cristo no quede en rama estéril sino que se convierta en árbol fecundo con fruto de vida eterna.

¡Agua y más agua!: Si la falta de agua (no digamos potable) era ya un auténtico drama por estas pobres tierras, después del huracán la escasez de agua se convirtió en una verdadera pesadilla. Los que habéis leído cartas anteriores quizá recordéis que desde la primera hemos hablado de esta tragedia. El huracán, al derribar los molinos de viento para sacar el agua, que aún funcionaban, sencillamente agravó el problema hasta límites insoportables.

Era tan triste ver a multitudes de niños, jóvenes y mayores cargando cántaros de agua kilómetros y más kilómetros. En concreto, al campo de El Manguito acudía gente de diez comunidades diferentes desde el amanecer a la noche. Un grupo de amigos que vinieron a ver la situación desde Santo Domingo se llevó una muestra del agua de ese pozo para ser analizada en laboratorio y los análisis dieron como resultado que eso más que agua era un acuario por la cantidad de bacteria que contenía el agua. Por tener, tenía hasta heces humanas.

Por una serie de contactos providenciales pude entrevistarme con el director ejecutivo de INAPA que es la oficina del gobierno para todo lo concerniente con el agua en todo el país. Nos prometió mandar un equipo de ingenieros que evaluara la situación. Pude acompañarles en sus visitas a los diferentes campos y bateyes. Cuál no sería mi sorpresa cuando me dijeron: “padre, las órdenes que tenemos del director es que usted nos lleve a todas las comunidades que necesitan un pozo de agua, que nos haga la lista de todos los pozos que quiera, ya que se ha decidido quitar todos los molinos de viento (se habían caído todos con el huracán además de que la mayoría no funcionaban) y poner una bombas sumergibles, un generador de electricidad y un depósito para el agua de 1.500 galones en cada campo”. Yo no cabía en mí de felicidad.

La inversión de INAPA en los campos y bateyes de esta parroquia será de cinco millones de pesos (unos cincuenta millones de pesetas). Ya tenemos terminados unos doce pozos y siguen trabajando en los demás hasta treinta y cinco que van a instalar. No os imagináis la alegría de las gentes de tener un pozo de agua en sus propias comunidades.

“Los fue mandando de dos en dos”: Actualizando el mismo envío que Jesús hizo de sus primeros discípulos a evangelizar, durante la celebración de la Misa del miércoles de ceniza dimos inicio a una gran misión por todo el pueblo de Los Llanos. El consejo parroquial señaló la evangelización del pueblo como objetivo prioritario para este tiempo litúrgico y para ello se pidieron voluntarios en las Misas dominicales anteriores. Se ofrecieron sesenta personas entre jóvenes y adultos.

Hubo un equipo coordinador que se responsabilizó de dividir el pueblo por barrios y calles. A cada pareja se le asignó un sector y al finalizar la Eucaristía se les fue enviando de dos en dos. El objetivo es convertir la Cuaresma en una gran misión. Se emplearán las dos primeras semanas en visitar cada casa del pueblo con un temario completo de evangelización, una pequeña catequesis con cada familia, anotar los sacramentos que le faltan a cada miembro y una invitación a formar parte de una comunidad.

La tercera semana coincidirá con la novena de San José patrono de nuestra parroquia, en la que tendremos cada noche un sacerdote diferente con un tema definido. A continuación quedarán constituidas las comunidades nuevas. Ya tenemos en el pueblo cinco comunidades formadas. Se reúnen gentes de un mismo barrio todos los jueves por la noche, hay un dirigente y una secuencia de charlas comunes  que se sigue en todas por igual. Rezamos para que como fruto de la misión surjan otras cinco en barrios más marginados. La misión terminará el viernes antes del domingo de ramos con el acto penitencial para el que contaremos con la ayuda de los sacerdotes de alrededor para las confesiones, ya que esperamos que sean muchísimos los que se beneficien de este sacramento. Encomendad os lo ruego esta misión en vuestras oraciones y sacrificios.

“Vamos, que es tiempo de caminar”: Con estas palabras de santa Teresa de Jesús anunciamos a toda la parroquia que, como fruto de la gran misión parroquial, vamos a repetir la peregrinación del año anterior al santuario del Cristo de Bayaguana. Recordando la gran peregrinación del pueblo de Israel por el inmenso desierto hacia la tierra prometida, también nosotros queremos aprovecharnos de esa práctica ascética como parte de nuestra misión cuaresmal. Como recordaréis por cartas anteriores ya hicimos la peregrinación el año pasado y a petición popular la queremos repetir este año. También la parroquia de El Puerto con el padre Antonio a la cabeza, se unirá a nosotros y al llegar a Bayaguana concelebraremos la Santa Misa.

Dios me ha regalado dos niños: Como recordaréis, fruto de la misión del año pasado quedo establecido un grupo de treinta evangelizadores en los bateyes que siguen trabajando fielmente miércoles y viernes. En uno de los bateyes encontraron los evangelizadores un niño abandonado de nueve años que vivía sólo con su padrastro, no le daban de comer, lo mataba a palos, iba vestido con un andrajo. Las mismas vecinas – paupérrimas todas ellas – por piedad le daban las ya de por sí escasísimas sobras de sus comidas. Me insistían repetidamente que fuera al batey de Contador a verle. Fuí por fin y cuando me lo trajeron me dijo simplemente: “llévame contigo”. No lo dudé dos veces, lo metí en la camioneta y me lo traje a Los Llanos.

A la mañana siguiente me avisaron que había una niña en idénticas circunstancias en el batey de Paloma, la misma historia, una niña de siete años que vivía en miseria y abandono similar con su padre. Era huérfana de madre.

Así que sin pensármelo dos veces me los traje a la parroquia. Fue aquí donde pude ver – una vez más – la grandeza de los pobres. No tuve más que pedirle a dos familias humildes de Los Llanos que me recibieran una a la niña y la otra al niño para que fueran acogidos inmediatamente en sendos hogares. En la casa de los pobres siempre hay sitio para uno más, comida para un niño más, amor para un niño más.

Al día siguiente llamé a la abogada de la diócesis para contarle entre otras cosas que me había traído a dos niños de los bateyes, se quedó muda de estupor y me dijo: “padre, acaba usted de secuestrar a dos niños según la ley dominicana”  a lo que le contesté: “me da igual, dime que es lo que tengo que hacer porque estos niños no vuelven a los bateyes”. Al día siguiente nos fuimos al palacio de justicia de San Pedro y le presentamos el caso al juez, que sencillamente me dijo que se fiaba de mí, que buscase dos familias responsables y que me concedía a mí la custodia de los niños.

Como os decía al principio, tengo dos niños: Alberto y Marina. Esperamos bautizarlos la noche de la vigilia pascual.

Mi más grande alegría: Gautier. Cuando se viene de Santo Domingo a Los Llanos, Gautier es el primer pueblo que uno se encuentra. Ya os he hablado repetidamente de esta comunidad y debo seguir haciéndolo porque sigue dando frutos extraordinarios.

A primeros de febrero hemos comenzado la construcción de la iglesia, nos hemos lanzado sin tener los mínimos fondos para ello. Esperamos que sea una iglesia preciosa y grande. La capacidad es de trescientas persona sentadas. Pensad que cuando celebré la primera Misa a finales del 97 sólo había cinco mujeres que aún practicaban la fe. Ya tenemos más de cien personas que asisten a la Misa los primeros domingos de mes. Para mi es sencillamente un milagro. No tengo otras palabras para explicarlo.

Además de una iglesia estamos construyendo una pequeña vivienda para que cuando sea necesario pueda hospedarse un sacerdote o un grupo de evangelizadores. En total, el presupuesto de esta obra, sin contar el interior (bancos, altar, etc…) es de 200.000 dólares. No tenemos en estos momentos ni la cuarta parte de los fondos necesarios por lo que os ruego que esta Cuaresma de 1999 hagáis todos un esfuerzo mucho mayor para ayudarnos a terminar este proyecto. Si no nos fallan los fondos esperamos que esté terminada para finales de mayo.

No he recurrido a ningún organismo internacional porque quiero que sea la caridad vuestra la que, ladrillo a ladrillo, vaya construyéndole una casa al Señor. También he recurrido a amigos aquí en República Dominicana que están dispuestos a echar una mano. De entrada, el ingeniero que está dirigiendo la obra lo está haciendo totalmente gratis.

Es imposible que os explique la alegría de la gente, se cumple lo del salmo: “los que sembraban con lágrimas cosechan entre cantares”. Quisimos regalarle a Jesús “piedras vivas” antes de comenzar la construcción, así que el día anterior al comienzo de la obra, primer domingo de febrero, tuvimos las primeras, primeras comuniones de diecinueve niños en muchos años. Tuvieron lugar en el mismo solar donde al día siguiente empezaba la obra de la iglesia.

Más aún, y por si fuera poco, son ahora los laicos de Gautier los que están saliendo a evangelizar a los bateyes y campos de su alrededor. Fui con varias señoras a visitar varios bateyes nuevos (nuevos porque los acabo de encontrar, donde jamás habían visto a un sacerdote en su vida, una Misa, catecismo, bautismo, nada). Nos comprometimos a enviarles un grupo de evangelizadores todos los jueves. Para mi gran alegría, el jueves pasado fueron once, entre mayores y jóvenes, más de una hora andando por un carril de caña, hasta llegar al batey. Ha sido tal el éxito que a partir de la semana siguiente les voy a enviar una de las camionetas para que pueda ir todo el equipo.

¡¡NECESITO VUESTRA AYUDA PARA GAUTIER!!: En concreto necesitamos vuestra ayuda urgentemente para que no se pare la construcción de la iglesia. Estos son los datos:

La construcción de un templo y una vivienda adyacente en la comunidad de Gautier:
Lugar: Gautier (municipio y parroquia de san José de Los Llanos).
Situación: En la carretera Mella junto al cruce de Boca Chica.
Proyecto: Edificación de una iglesia y una vivienda adyacente.
Presupuesto: 3.000.000 de pesos. 
Terreno: 2.000m² donados por el CEA.

Es esta una necesidad urgente porque Gautier es la población más grande de la parroquia después del pueblo mismo de Los Llanos. Tiene una población de casi tres mil habitantes, está en continuo crecimiento y ha estado completamente abandonado por la Iglesia Católica durante muchos años. Hasta que llegué hacía más de diez años que no se había celebrado la santa Misa de manera regular o ninguno de los demás sacramentos.

Muchos habéis preguntado por el nombre de esta nueva iglesia. Deseo dedicársela a la Santísima Virgen María como signo de nuestro amor a ella, estrella de la evangelización y reina de las Américas. Se llamará Santa María, Madre de la Misericordia. A Ella le debo todo lo que soy, el don de la vida cristiana y el don de mi sacerdocio. A Ella le he consagrado mi vida y estos humildes esfuerzos apostólicos desde que llegue a la misión de Los Llanos.

El camión: Gracias a unos buenísimos amigos de mi hermano estamos a la espera de un camión de doble tracción y una caja de catorce pies. Lo necesitamos urgentemente porque para las muchas obras que tenemos en marcha es indispensable. Lo necesitamos con una segunda intención y es el transporte de evangelizadores a los rincones más remotos de la misión con lo cual lo podemos convertir en vehículo de pasajeros. De ahí que sea indispensable que sea de tracción de cuatro ruedas. Después de mucho investigar he descubierto que no existen autobuses de 4X4 por lo que he pensado que el camión podría hacer las veces de autobús para los misioneros. Los que vinieron el verano pasado saben que, por la cantidad que éramos, no había manera de que pudiésemos caber todos y muchos iban y venían medio colgando y perdidos de barro.

Una vez más y de todo corazón, a los que se están esforzando por encontrar los fondos que faltan para el camión ¡mil gracias! Y que Dios os lo pague.

Fundación Misión de la Misericordia: Desde finales del verano pasado estamos trabajando por el establecimiento de un marco legal para muchas de las actividades que se están llevando a cabo en favor de la misión de Los Llanos. Para ello, hay un grupo de personas que están organizando el establecimiento de una fundación. Es una estructura muy sencilla que pretende canalizar las ayudas materiales y de personal en favor de la misión.

Se llamará: Fundación Misión de la Misericordia. Tendrá diversas finalidades: a) Cuando así nos lo conceda el Ministerio de Asuntos Sociales, cualquier donación hecha a la Fundación podrá desgravarse de los impuestos. b) Se podrá abrir una cuenta bancaria a nombre de la Fundación y a ella se dirigirán las donaciones en vez de a mí personalmente. C) Ayuda a la hora de enviar los donativos fuera de España. d) Facilita el trabajo cuando se solicita ayuda a gente que no nos conoce puesto que siempre quieren saber el nombre del organismo y no de un individuo.

Lo más importante es que esperamos que alrededor de la Fundación surja un movimiento de gente de toda clase y condición que se sienta llamado, como espiritualidad, a consagrarse a colaborar en la misión. Por supuesto que muchísimas personas no podrán venir aquí o al menos de manera repetida, pero es muchísimo lo que podréis hacer por ayudar. Los primeros beneficiados seréis vosotros.

En este sentido es importantísimo recalcar que no sólo necesitamos ayuda económica, sino que la Fundación pretende ser un lugar de encuentro, de oración y sacrificio por la misión. Nos puede ayudar a todos la Fundación a descubrir que la vocación y espiritualidad bautismal es esencialmente misionera. A todos nos puede hacer un inmenso bien comprometernos con la misión, porque aunque nunca vayamos a misiones, nos ayudará a vivir con verdadera conciencia misionera nuestra llamada a la santidad.

Los misioneros: Quisiera animar a todos los que se están planteando la posibilidad de venir en verano a no desanimarse ante las dificultades que pudieran encontrar. Nada puede tomar el lugar del entusiasmo. Tenemos que animarnos unos a otros. Quizá conozcamos otros que estén interesados y a quienes Jesús les esté invitando a ser con Él “pescadores de hombres”.

Espero que a finales de mayo podamos encontrarnos en Madrid los que vamos a participar este verano en la misión de Los Llanos, en un retiro que nos ayude a conocernos, compenetrarnos, unirnos más y rezar los unos por los otros. Para quien necesite más información puede ponerse en contacto con Teresa Parladé al (609) 171-197 o puede también escribir un mensaje a su E-mail: tparlade@teleline.es .

“Os daré pastores…”: Con estas palabras del profeta Jeremías os anuncio una gran alegría. Desde finales de noviembre somos cuatro sacerdotes de Toledo en vez de dos, ya que Don Francisco, Arzobispo de Toledo, autorizó a los padres José María Cabrero y José Zarco, dos buenísimos amigos nuestros y compañeros de seminario, a venir a trabajar a nuestra diócesis de San Pedro.

Estaban originalmente destinados a Cuba, pero como sus visados tardaban, solicitamos que vinieran a trabajar con nosotros en vez de estar esperando la visa en Toledo. El obispo de aquí en seguida les ha asignado sendas inmensas parroquias que estaban totalmente desatendidas por la tremenda escasez de clero. La ciudad de san Pedro pasa ampliamente de los doscientos mil habitantes y hasta la llegada de estos dos, sólo había tres sacerdotes además del obispo.

Nos reunimos los cuatro semanalmente y nos hace un grandísimo bien. Nos confesamos, oramos juntos, concelebramos la Santa Misa, intercambiamos experiencias. Estos dos sacerdotes son un regalo maravilloso para esta porción del pueblo de Dios, quiera Él que puedan quedarse mucho tiempo entre nosotros.

Ya os decía en la primera carta que lo que más hacía falta aquí en la misión no se puede comprar ni con todo el oro del mundo porque lo más necesario son los sacerdotes. Seguid orando por esta intención, aún necesitamos muchos más. Yo mismo lo necesito urgentemente para esta parroquia.

El otro gran proyecto: Residencia de misioneros y casa de retiros.
Lugar: En el mismo pueblo de San José de Los Llanos,
Situación:Junto a la iglesia parroquial y la casa curial, en terrenos que ya son propiedad de la parroquia.
Proyecto: Residencia de misioneros que sirva de casa de retiros.
Presupuesto: No lo tenemos aún dado que se están todavía ultimando los planos del arquitecto.
Terreno: Dentro de los terrenos que son propiedad de la parroquia. El terreno disponible para esta edificación consta de 2.000m² que ya son propiedad de la parroquia.

Este proyecto es también prioritario porque esperamos recibir un gran número de misioneros voluntarios este verano y no tenemos un lugar adecuado para hospedarlos. Si no disponemos de una condiciones mínimas para la logística corremos el riesgo de la dispersión y de perder mucho tiempo a causa de las dificultades de hospedaje (falta de baños suficientes, lejanía de la parroquia y el comedor, etc…).

Una segunda finalidad para este proyecto es que durante el año se podría utilizar para retiros de fin de semana, encuentros, convivencias, cursos de formación de toda índole, que ayudarían inmensamente al progreso espiritual y humano de la parroquia. Más aún, sería un lugar abierto a toda Diócesis de San Pedro, ya que en toda ella no existe una sola casa de retiros.

Cuaresma, pedir perdón a Dios: Sin lugar a duda la cuaresma es tiempo de gracia muy especial. Dios Padre que busca al hombre, a cada hombre y el hombre que se deja alcanzar por el flechazo de su amor herido. Este tiempo nos ayuda a vivir lo que santa Teresa de Jesús pedía a sus novicias: “sólo os pido que le miréis”. Yo me atrevo a pediros sencillamente eso, que miréis a Cristo en los pobres. Que miréis a cada pobre con la mirada y la ternura con que le mira Dios Padre, donde contempla el rostro desfigurado de su propio Hijo crucificado. Os pido que tengáis las entrañas de madre que tiene la Santísima Virgen María, os pido que os preguntéis: ¿qué pensará la Virgen cuando ve el sufrimiento de los pobres? ¿qué sentirá su corazón de madre?

El Papa lo ha destacado en su mensaje de cuaresma con un grito verdaderamente dramático: “no hay sitio en la mesa de los epulones de este mundo para tantísimos lázaros que hoy no tienen nada”. En nombre de Cristo pobre y abandonado os ruego que no os gastéis más que lo estrictamente necesario en vosotros mismos para dar a los demás de aquello de lo que no somos dueños sino administradores y por tanto, de lo que tendremos que dar estrecha cuentas todos.

Mirad, la pobreza es horrible, la miseria de estas gentes y de la de sectores enteros de la humanidad es intolerable. Ni vosotros ni yo tenemos la receta mágica para erradicarla. No perdamos el tiempo especulando sobre las virtudes y las lacras de la economía de mercado o el colectivismos, eso, mis amigos, quizá haya tranquilizado alguna conciencia circunstancialmente molesta o llenado algunas horas de confortable tertulia después de una opípara cena, pero jamás le ha dado de comer a nadie, ni ha solucionado nada.

La cuaresma nos pide cambiar el corazón, mirarnos en el espejo del evangelio y decirnos a nosotros mismos que somos unos egoístas y unos vividores de lo ajeno. También la Madre Iglesia y sus pastores los primeros, tenemos una urgente necesidad de convertirnos para no dar escándalo. No me he sentido más ridículo en mi vida como sacerdote que cuando me pongo a defender las riquezas de la Iglesia, de los templos de los obispados o del mismísimo Vaticano. Un día me sentí tan sumamente ridículo que me propuse jamás volver a defender lo indefendible para darle sencillamente la razón a quien la tenía… y punto. Por cierto, que si alguno, por un mal entendido “amor a la Iglesia” o la “conciencia clerical de casta” piensa que este comentario es irreverente, sencillamente le recomiendo la lectura de los Padres de la Iglesia o los Memoriales al Concilio de Trento de san Juan de Ávila. Además, la apertura del proceso de canonización de don José Rivera, sacerdote santo de la diócesis de Toledo en noviembre pasado y el de la Madre Teresa de Calcuta en estos días, debería hacernos pensar un poco. A ellos, sobre todo el clero y las monjas, les llamaron “exagerados” a lo que don José respondía: “para el mediocre, hasta lo más pequeño le parece una exageración”.

El mal está en el egoísmo del hombre, en su incapacidad para que el bautismo que todos hemos recibido, haga de nosotros “una sola cosa” (Jn 17) como pidió Jesús la noche antes de morir de amor por nosotros. Pero ¡¡explicadme como una persona de mediana buena voluntad se puede creer que los cristianos pensamos que en la Iglesia todos “somos uno” cuando unos banquetean espléndidamente mientras que otros se mueren de hambre, muchas veces por patronos que pretenden llamarse católicos!!

Por eso os lo ruego con el grito más dramático que pueda salir del corazón de un aprendiz de misionero como soy yo: ¡¡POR EL AMOR DE DIOS AYUDADME CUANTO PODÁIS QUE LOS POBRES NO PUEDEN ESPERAR HASTA MAÑANA!!

“Pensamos que usted ya no volvía”: Si alguno lector ingenuo de estas cartas piensa que la obra misionera de la Iglesia Católica en San José de Los Llanos va de triunfo en triunfo y de éxito en éxito, permitidme que os diga que nada más lejos de la realidad. Aquí va un ejemplo bastante triste y es el que da título a este apartado.

Uno de los muchos bateyes de haitianos que atendemos se llama Sabana Tosa (viene de sabana, sin acento, como las de África, y de Tosa, el nombre del río que pasa cerca). Pues bien, llevaba tiempo sin ir por las múltiples ocupaciones. Recientemente pude pasar por allí y me entero que prácticamente el batey entero se ha hecho “evangélico” (“convertíos” los llaman aquí) y al preguntar que por qué, esa fue la explicación simple y rotunda que me dieron: “porque pensábamos que usted ya no venía, hacía mucho que usted no venía a darnos Misa y bautizar y estos “hermanos” vienen siempre y nos traen cosas”. Tenían razón, yo llevaba un tiempo sin ir y tenían derecho a quejarse de mí. Sé que no he dejado de ir ni porque le haya dejado de querer ni por vago. No había ido porque con la poca caridad que tengo todavía, el cuerpo no me da para más.

De aquí una conclusión muy sencilla: necesito ayuda no sólo económica sino gente, seglares que quieran venir a evangelizar, no sólo un mes o dos del verano, sino un tiempo más prolongado.

Ser misionero es estar en la trinchera. Igual que el hambriento no puede esperar a mañana para comer, porque hoy tiene hambre, también la gente tiene hambre de Dios y de la verdad revelada del Evangelio y no puede esperar a mañana. Si no va el sacerdote, la Iglesia Católica, hoy, quizá mañana sea tarde y se los lleven las sectas, a quienes yo llamo: “ladrones de almas” y también “mercaderes de la fe”, porque les compran literalmente, ofreciéndoles comida con la condición de que asistan regularmente al culto.

Mi último ruego: que recéis muchísimo para que el Señor mueva el corazón de algún sacerdote que quiera venir a trabajar conmigo a esta parroquia. Son mil kilómetros cuadrados, San José de Los Llanos y además sesenta pueblitos entre campos y bateyes.

Vamos todos caminando juntos por el desierto de la cuaresma, somos UNO en esta peregrinación de fe y de gracia. Oremos intensamente unos por otros para que en la noche de Pascua, madre de todas las vigilias, podamos renovar juntos las promesas de nuestro bautismo y cantar y proclamar unidos junto al cirio pascual: “¡verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya!” y unidos a todos los santos podamos felicitar a María: “¡alégrate y gózate, Virgen María, porque verdaderamente ha resucitado el Señor. Aleluya!”.

Os aseguro, como siempre, una oración y un recuerdo especialísimo ante el Sagrario de la misión.

Firma

Padre Christopher Hartley

[top]

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>